jueves, 8 de diciembre de 2011

Los sábados de Sada

Tenemos estas bellas zonas verdes y... más
Es un día que nuestra Villa se llena de muchos visitantes, nuestras calles céntricas se convierten en el feirón de Sada, muy concurrido y visitado por  los numerosos vecinos de los alrededores; vienen a disfrutar de la tarde de un sábado donde siempre se encuentra algún motivo para pasarlo bien. En el feirón se puede encontrar  puestos de ventas de diversas mercancías como zapatos, ropa en toda su variedad, puestos de plantas, etc... El feirón es muy conocido y concurrido, que sumado al atractivo de nuestra Villa en verano, podemos disfrutar de las numerosas zonas verdes que tenemos en el paseo marítimo, un sitio priviligiado junto a la playa. Por todo esto nuestros sábados y su feirón o el rastrillo de Gatocan, que se celebra el segundo sábado de cada mes, son un atractivo más para todos los que vienen a pasar una tarde a Sada, una Villa  con mucha actividad y todas las comodidades de la vida actual, y que ala vez no perdió su encanto de Villa Marinera.

La vida no es solo existir,
sino existir y crear,
saber gozar y sufrir
y no dormir sin soñar
descansar es empezar
 a morir.

Gregorio Marañón


Rastrillo Gatocan

El Feirón de los sábados






martes, 6 de diciembre de 2011

Una amistad diferente







La amistad, no solo es alguien a quien conoces por largo tiempo... sino es alguien que llega y se queda por siempre a tu lado.

jueves, 1 de diciembre de 2011

Escuela de Sada y sus contornos

Escuela de Sada y sus contornos
Los sadenses que emigraron a Nueva York en el siglo pasado, constituyeron el 19 de mayo de 1913 la Sociedad Sada y sus Contornos con el único objetivo de potenciar la educación en su villa natal. La idea de construcción del edificio surgió ese mismo año, pero abrió sus puertas 14 años después. Uno de los promotores fue Antonio Fernandez Pita, que llegó a ser alcalde de Sada entre 1932 y 1936, fecha en que fue fusilado.

Esta Sociedad quería construir una escuela con un sistema educativo laico y un plan de enseñanza moderno. Durante años, estos emigrantes, mediante las cuotas de sus socios y algunas fiestas en Nueva York -para recaudar fondos- fueron reuniendo el dinero necesario para poner en marcha el proyecto, manifestando que la escuela no podía ser jamás vendida ni transferida.

La Sociedad, cuyo primer presidente fue Ramón Montero Calza abrió una delegación en Sada para realizar los trámites de la construcción y administración de los bienes. Se hicieron anuncios para animar a hacerse socios a aquellos sadenses que no habían emigrado y fijaron la cuota en 50 céntimos al mes. En 1920 se realizó el proyecto para construir el colegio. Por su elevado coste el proyecto se modificó con un edificio más pequeño. El 1 de octubre de 1922 se colocó la primera piedra y el 4 de septiembre de 1927, se inauguraba oficialmente la Escuela; un edificio modernista que había sido ideado y financiado por un grupo de emigrantes en Nueva York.

Fue un día de fiesta para Sada, dianas y alboradas, manifestación de la ciudadanía por las calles, descubrimiento de una placa que da el nombre de Sada y sus Contornos a una de las calles de Sada, que pasa por delante de la escuela. Hubo también discursos de los escritores Manuel Lugris Freire y Antón Villar Ponte. Años después Lugris Freire fue nombrado presidente de honor de la Escuela Sada y sus Contornos. Hubo también un banquete en La Terraza y un baile en la Plaza de San Roque.

El colegio empezó a funcionar en el curso 1927-1928 y los primeros exámenes fueron el 8 de julio de 1928. En esa época, la escuela tenía alrededor de 300 alumnos. Fue una escuela modélica en su tiempo, con una estupenda biblioteca y muy buenos profesores. Muchos de los libros de esta biblioteca fueron quemados.
 
Grupo de alumnas
Recibo de socio con su cuota
Grupo de alumnos
Con el alzamiento de 1936 llegó la incautación del edificio, cientos de niños se quedaron sin escuela. Funcionó como cuartel militar y también albergó a la Guardia Civil cuando Franco se alojaba en el Pazo de Meirás. En el año 1946, por mediación del alcalde de turno, Miguel Pérez Sanjurjo, evitó que fuera vendido en subasta pública y el ministerio de Hacienda lo cedió (sin ser propietario) al ayuntamiento para dedicarlo a escuela nacional "no laica". Aquí terminaron los sueños de aquellos emigrantes sadenses que habían apostado por una enseñanza para sus hijos, enseñanza que ellos no habían tenido, pero que con su esfuerzo lo habían logrado. A mediados de los 80 se disolvió la Sociedad de Nueva York. Su último socio falleció en1990.

El nombre de Sociedad Sada y sus Contornos lo heredaron los sadenses emigrados en Argentina, que habían donado a la escuela un precioso mueble biblioteca, que después de estar abandonado en alguna parte del ayuntamiento fue restaurado y hoy puede verse en la Sociedad Recreativa y Cultural de Sada.

Biblioteca donada por los emigrados en Buenos Aires
Parte superior del mueble biblioteca
Sada y sus Contornos sigue abierto hoy día como colegio infantil y primaria. En el año 2008, el director de la Escuela de Sada y sus Contornos quiso celebrar el 80 Aniversario de su fundación (1928-2008). Por sus aulas como colegio "laico" pasaron miles de sadenses; muchos de aquellos jóvenes todavía viven hoy con sus muchos años (entre los 88 y 96) ¿Por qué no se les invitó a este aniversario? Ellos formaron y forman parte de la historia de esta escuela. Creo que el director fue mal aconsejado o desconocía la historia. Sería interesante que estos "viejos alumnos" recordaran y nos contaran sus vivencias en aquella modélica escuela que la hizo posible el sacrificio de sus padres. Ninguno de estos alumnos estuvieron presentes en este aniversario. Hoy día todavía viven 26 de ellos.

Como hija de socio, aunque no alumna (mis hermanos sí lo fueron), siempre me dolió que esta escuela nunca fuera devuelta a sus propietarios, aquellos sadenses que lucharon para que sus hijos tuvieran una preparación que ellos no tuvieron. Esto sí sucedió en Bergondo, que se lo devolvieron a sus propietarios y estos a su vez lo donaron al ayuntamiento de Bergondo ¿Por qué aquí no se hizo lo mismo? No lo sé, pero es imperdonable.

Escuela de Sada y sus Contornos

Las Escuelas

Las escuelas
En el siglo pasado y hasta los años 40 las Escuelas Públicas estaban sustentadas por los ayuntamientos, los maestros, los alquileres de los locales, materiales, etc... eran pagados por el Ayuntamiento. Había una comisión de Educación formada por los concejales que eran los que se encargaban de examinar a los niños y niñas para ver su instrucción. En cada parroquia había una Escuela pública o más de una, como es el caso de Sada parroquia.

Lavandeiras de Sada

Río Grande, río Mayor a su paso por la hoy calle Venezuela hacia el mar. El río se encauzó en 1975. La fotografía es de 1950.
Esta foto recuerda los tiempos antiguos en que en Sada y en todos los pueblos de Galicia había lavaderos públicos. Las personas que ya tenemos una cierta edad los llevamos en el recuerdo. Somos muchas las mujeres que hemos acudido a realizar las faenas del lavado de la ropa. Antiguamente se hacía alrededor de un manantial. en una presa de agua, a la orilla de un río, o a ambas orillas las mujeres realizaban la colada de toda la familia.

Mujeres haciendo la colada en una presa de agua
Haciendo la colada a la orilla de un río

Mujeres haciendo la colada a ambas orillas de un lavadero
Acudían al río más cercano al hogar, llevando en la cabeza grandes bañeras de zinc llenas de ropa. Allí permanecían varias horas de rodillas frente a una losa de piedra en posición inclinada hacia la corriente de agua. Frotando, frotando y enjabonando con un taco de jabón fabricado en casa con buena dosis de sosa. Después de frotar un buen rato, esa ropa se tendía estirada en el campo cara el sol por un largo espacio de tiempo, salpicándoles agua de vez en cuando lo que, se le denominaba "poner a clarear". Luego se aclaraba y finalmente se llevaba a casa para secar  o se tendía en las zarzas cercanas, de esta formar al volver para casa ya se llevaba seca parte de la ropa.

Tajuela y tabla lavadero
Con el paso de los años se fueron mejorando la posición de las piedras-lavadero. Las más antiguas eran simplemente piedras apoyadas a la orilla del agua. Pasando a ser losas de piedra labradas y fijadas en el suelo junto al agua. Algunas eran una pieza única en la que cabían varias personas y otras eran individuales. A veces se  llevaban  de sus casas una tabla lavadero (tabla de madera con ondulaciones para poder refregar y a la par que la ropa no resbalase) y en algunos casos también una tajuela (cajón de tablas para arrodillarse y evitar las salpicaduras de agua).

Durante  las horas que se permanecía en el río además de lavar, se conversaba, se hacían confidencias y también se cotilleaba... contando los acontecimientos vecinales (un diario oral...). Por lo general se usaba siempre el mismo puesto para realizar el trabajo es decir, la misma losa o lavadero. Como estos lavaderos públicos eran para todos los vecinos, algunos días era preciso esperar turno, es decir, que alguien terminase para ocupar su lugar. Con el paso del tiempo las familias que tenían posibilidad, construían su propio lavadero en la huerta de su casa hasta donde discurría el agua de algún regato.

Lavadero
Hace años, en las aldeas gallegas existían propiedades privadas de aguas y manantiales. A veces alguno de estos propietarios donaba estas aguas, construía o contribuía a la construcción de un lavadero público para el servicio de sus convecinos. Casi siempre se trataba de  un vecino con mayor poder adquisitivo, cultural, de renombre social o todas las cosas a la vez.

En esta aldea a mediados del siglo XX, D. Daniel Vázquez Paz (denominado el "Piloto") donó y ordenó la construcción de un depósito que almacenase agua del manantial y de la fuente-lavadero. Se obtenia un triple beneficio: el poder llevar para casa agua potable (en sellas), evitar que las mujeres tuviesen que ir a un río lejano para hacer sus coladas y aprovechar el agua sobrante para regadio de los prados colindantes. En este lavadero no era precido estar de rodillas como en el río, sino de pie dobladas frente a la piedra.

Fuente-lavadero en Ozón (Muxía)


Actualmente el estado de abandono y falta de mantenimiento hace que el exceso de agua discurra por cualquier sitio, incluso (como en otros muchos lugares), alguien se llevó la placa de su inauguración.

Pasados algunos años, los que tenían posibilidad, hicieron un lavadero en las proximidades del hogar. Conducían el agua de algún regato que al termino de la faena se les abría la compuerta y se aprovechaba para regar otro terreno.

Lavadero de uso particular
También estos quedaron en el olvido. Al llevar  a las casas agua de las traidas, se pasó al pilón en el interior de la vivienda y al final las lavadoras de motor que hacen la vida más cómoda pero a la par causan el olvido y deterioro de lo que nos dejaron con esfuerzo nuestros antepasados.

La foto correspondiente a Sada Antigua, está hecha hace muchos años. Las fotos que se hacen en la actualidad, a pesar de ser preciosas, tienen peor conservación.

Si quieres ver más fotos antiguas de Sada, pincha aquí.